lunes, febrero 06, 2006

blogs.doc

blogs.pdf

Blogosfera.ppt

lunes, enero 23, 2006

El romanticismo

miércoles, enero 18, 2006

IES MARQUÉS DE LA ENSENADA. HARO ( LA RIOJA)

martes, enero 17, 2006

INTRODUCCIÓN

Este blog ha surgido pensando en un tema de lengua castellana y literatura del programa de 2º de BACHILLERATO. El objetivo es combinar materiales literarios, pictóricos y musicales sobre el ROMANTICISMO, con el fin de que los alumnos tengan una panorámica más completa de este movimiento cultural.

EL ROMANTICISMO

  • El Romanticismo
    El Siglo XIX http://sauce.pntic.mec.es/~prul0001/Temas.htm
    El siglo XIX es uno de los más agitados de la historia española; la literatura no puede aislarse de los diversos movimientos
    políticos y sociales que se suceden uno tras otro. Sería difícil entender los diversos movimientos literarios de este siglo, si no
    tenemos en cuenta los acontecimientos políticos y sociales de la época.
    El movimiento romántico
    Este movimiento literario, que transcurre en la primera mitad del siglo XIX, se originó en Alemania e Inglaterra.
    Tras la muerte de Fernando VII, en 1833, los liberales que estaban exiliados regresaron con las ideas románticas que
    triunfarían en España.
    Contra el racionalismo francés del siglo anterior, que sometía al arte a reglas rígidas, el escritor romántico reacciona,
    expresando sus sentimientos.
    Las características más importantes son:
    · Rebelión del individuo contra cualquier norma que la impida expresar sus propios sentimientos.
    · Absoluta libertad en política, moral y arte.
    · Mantienen una actitud idealista que no corresponde a la realidad que los rodea y los lleva a la rebeldía contra la
    patria, la sociedad e incluso contra Dios.
    · Como consecuencia del enfrentamiento entre su espíritu idealista y la cruda realidad, se produce la desesperación y
    el desengaño.
    · Si en el siglo anterior la verdad era igual a belleza, para el Romanticismo sólo la belleza es la verdad.
    Técnicas literarias
    Los románticos toman como modelos los más apartados de los clásicos: la literatura medieval, el Romancero, la Biblia, el
    pasado histórico...
    · La poesía
    Se revaloriza el romance, surgen nuevas estrofas y los poetas combinan a su gusto versos y estrofas.
    · El teatro
    Se mezcla la prosa con el verso, lo trágico con lo cómico y desaparece de la obra de teatro todo afán didáctico o moralizador.
    Sólo se pretende conmover al espectador, provocándole entusiasmo, terror, espanto, tristeza...
    Temática del Romanticismo
    El autor romántico, al hacer prevalecer los sentimientos sobre la razón, manifiesta libremente sus emociones más íntimas,
    dando prioridad a la melancolía y a la desesperación. La lírica será su género preferido.
    · La naturaleza
    El romántico considera el paisaje como un elemento muy importante en su obra. Prefiere una naturaleza que conecte con sus
    sentimientos tumultuosos; por eso buscan paisajes agrestes, noches tormentosas, mar tempestuoso, ambientes nocturnos y
    sepulcrales, ruinas de castillos medievales... La naturaleza participa de los propios sentimientos del poeta y se convierte en
    una compañera con la que se comunica.

"Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!
Ráfagas de huracán, que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrando en el cielo torbellino,
¡llevadme con vosotras!
Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!
Llevadme, por piedad, adonde el vértigo
con la razón me arranque la memoria...
¡Por piedad!... ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas! "
Gustavo A. Bécquer
· Lo lejano y lo exótico
La poderosa imaginación del romántico choca con la realidad circundante. Como consecuencia de este choque, el poeta
busca evasión en lo lejano. La Edad Media será fuente de inspiración para el arte y la literatura: renacen las leyendas
medievales, los cuentos de hadas... Lo exótico se manifiesta en la atracción que sienten los románticos por la España
musulmana y por la mitología nórdica, que sustituye a la mitología grecolatina.
· Resurgimiento de lo popular
La vuelta a una época lejana supone el resurgimiento de la cultura medieval. El Romancero y las leyendas épicas son
fuente de inspiración para la poesía y el teatro.
· El amor
Se idealiza el amor hasta el punto de considerar a la mujer como un ser que lleva a Dios. El amor es considerado como un
principio divino.
A la par que esa mujer angelical, los románticos también ven a la mujer como un principio de perdición, como una fatalidad
que destruye al hombre.


Canto a Teresa (José de Espronceda)
" ¡Ay!, aquella mujer, tan sólo aquélla,
tanto delirio a realizar alcanza,
y esa mujer tan cándida y tan bella,
es mentida ilusión de la esperanza
es el alma que vívida destella
su luz al mundo cuando en él se lanza,
y el mundo con su magia y galanura
es espejo no más de su hermosura.
Es el amor que al mismo amor adora,
el que creó las sílfides y ondinas,
la sacra ninfa que bordando mora
debajo de las aguas cristalinas;
es el amor que recordando llora
las arboledas del Edén divinas,
amor de allí arrancado, allí nacido,
que busca en vano aquí su bien perdido.
¡Oh llama santa! ¡Celestial anhelo!
¡Sentimiento purísimo! ¡Memoria
acaso triste de un perdido cielo,
quizá esperanza de futura gloria!
¡Huyes y dejas llanto y desconsuelo!
¡Oh mujer, que en imagen ilusoria,
tan pura, tan feliz, tan placentera,
brindó el amor a mi ilusión primera! "


· La libertad
La exaltación de la libertad del hombre frente a cualquier ley humana es un tema frecuente. El romántico siente una fuerte
admiración por todos aquellos seres que están fuera de la ley (piratas, bandoleros, vagabundos), a los que considera como
verdaderos símbolos de la libertad.


La canción del pirata (José de Espronceda)
" Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar ríela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;
-"Navega velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie puso leyes.
Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
A la voz de ¡barco viene!
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual:
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!
yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena
quizá en su propio navío.
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo
como un bravo
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
Son mi música mejor
aquilones
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar. "


El teatro en el Romanticismo
El Romanticismo, con su imaginación, logra despertar el interés por el teatro al estrenarse en 1835 Don Álvaro, del Duque
de Rivas. El mayor éxito del teatro romántico lo alcanzó la obra Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, en 1844.
Características:
· Desaparecen las rígidas normas neoclásicas. Los escenarios son muy variados y el tiempo se acorta o se alarga a
gusto del autor.
· Temas. Preferencia por los temas legendarios, caballerescos o de la historia nacional.
· Técnicas. Aumenta el número de actores y se mezcla la prosa y el verso.
· El tono de la obra es vibrante. Abundan las escenas violentas, duelos, suicidios, muertes, ambientes sepulcrales...
. Teatro clásico y neoclásico .Teatro barroco y romántico.
. Número de actos: cinco.

. Obras largas y aburridas. Sin reglas fijas; en general, presentan muchos actos, escenas y jornadas
. Lugar, época, tiempo:uno distintos
. Acción, personajes: una acción, un tipo de personajes, acciones paralelas, personajes variados
. Lenguaje en verso, sin mezclar medidas ni estrofas .En prosa poética o verso, mezclando medidas y estrofas
Autores:
· El Duque de Rivas
Ángel García de Saavedra nació en Córdoba en 1791 y murió en Madrid en 1865. Fue una figura importante en la política y
la literatura de su tiempo. Estuvo exiliado en Inglaterra durante el reinado de Fernando VII. Al regresar a España ocupó
varios cargos políticos y fue director de la Real Academia de la Lengua.
Escribió la obra Don Álvaro o la fuerza del sino, primer drama romántico que triunfó en España. En 1841 publicó sus
Romances históricos, en los que recrea una serie de leyendas y personajes de nuestro pasado histórico. Utiliza un lenguaje
sobrio y seguro con el que consigue descripciones exactas de personajes, atuendos y ambientes.


Un castellano leal (Fragmento)
"Soy, señor, vuestro vasallo,
vos sois mi rey en la tierra;
a vos ordenar os cumple
de mi vida y de mi hacienda.
Vuestro soy, vuestra mi casa,
de mí disponed y de ella,
pero no toquéis mi honra,
y respetad mi conciencia.
Mi casa Borbón ocupe
puesto que es voluntad vuestra;
contamine sus paredes,
sus blasones envilezca,
que a mí me sobra en Toledo
donde vivir, sin que tenga
que rozarme con traidores
cuyo solo aliento infesta.
Y en cuanto él deje mi casa,
antes de tornar yo a ella,
purificaré con fuego
sus paredes y sus puertas."
Muy pocos días el duque
hizo mansión en Toledo
del noble conde ocupado
los honrados aposentos.
Y la noche en que el palacio
dejó vacío, partiendo
con su séquito y sus pajes
orgulloso y satisfecho,
turbó la apacible luna
un vapor blanco y espeso
que de las altas techumbres
se iba elevando y creciendo.
Resonaron las campanas,
conmovióse todo el pueblo,
de Benavente, el palacio,
presa de las llamas viendo.
Aún hoy, unos viejos muros,
del humo y las llamas negros,
recuerdan acción tan grande
en la famosa Toledo.


Don Álvaro o la fuerza del sino
Escena X
Los mismos y DOÑA LEONOR vestida con un saco y esparcidos los cabellos, pálida y desfigurada, aparece a la
puerta de la gruta, y se oye repicar a lo lejos las campanas del convento.
DOÑA LEONOR.- Huid, temerario; temed la ira del cielo.
DON ÁLVARO.- (Retrocediendo horrorizado por la montaña abajo.) ¡Una mujer!... ¡Cielos!... ¡Qué
acento!... ¡Es un espectro!... Imagen adorada... ¡Leonor ¡Leonor!
DON ALFONSO.- (Como queriéndose incorporar.) ¡Leonor! ¿Qué escucho? ¡Mi hermana!...
DOÑA LEONOR.- (Corriendo detrás de DON ÁLVARO.) ¡Dios mío! ¿Es don Álvaro?...
Conozco su voz... Él es... ¡Don Álvaro!
DON ALFONSO.- ¡Oh furia!... Ella es... ¡Estaba aquí con su seductor!... ¡Hipócritas!... ¡Leonor!
DOÑA LEONOR.- ¡Cielos!... ¡Otra voz conocida!... Mas ¿qué veo?...
(Se precipita hacia donde ve a DON ALFONSO.)
DON ALFONSO.- ¡Ves al último de tu infeliz familia!
DOÑA LEONOR.- (Precipitándose en los brazos de su hermano.) ¡Hermano mío!... ¡Alfonso!
DON ALFONSO.- (Hace un esfuerzo, saca un puñal, y hiere de muerte a LEONOR.)
¡Toma, causa de tantos desastres, recibe el premio de tu deshonra!... Muero vengado. (Muere.)
DON ÁLVARO.- ¡Desdichado!... ¿Qué hiciste?... ¡Leonor! ¿Eras tú?... ¿Tan cerca de mí estabas?... ¡Ay! (Sin osar
acercarse a los cadáveres.) Aún respira..., aún palpita aquel corazón todo mío... Ángel de mi vida..., vive, vive...; yo
te adoro... ¡Te hallé, por fin... sí, te hallé... muerta!
(Queda inmóvil.)
Escena última
Hay un rato de silencio; los truenos resuenan más fuertes que nunca, crecen los relámpagos, y se oye cantar a lo
lejos el Miserere a la comunidad, que se acerca lentamente.
VOZ DENTRO.- ¡Aquí, aquí! ¡Qué horror!
(DON ÁLVARO vuelve en sí y luego huye hacia la montaña. Sale el PADRE GUARDIÁN con la comunidad, que
queda asombrada.)
PADRE GUARDIÁN.- ¡Dios mío!... ¡Sangre derramada!... ¡Cadáveres!... ¡La mujer penitente!
TODOS LOS FRAILES.- ¡Una mujer!... ¡Cielos!
PADRE GUARDIÁN.- ¡padre Rafael!
DON ÁLVARO.- (Desde un risco, con sonrisa diabólica, todo convulso, dice.) Busca, imbécil, al padre Rafael...
Yo soy un enviado del infierno, soy el demonio exterminador... Huid, miserables.
TODOS.- ¡Jesús, Jesús!
DON ÁLVARO.- Infierno, abre tu boca y trágame! ¡Húndase el cielo, perezca la raza humana; exterminio, destrucción...!
(Sube a lo más alto del monte y se precipita.)
EL PADRE GUARDIÁN Y LOS FRAILES.- (Aterrados y en actitudes diversas.)
¡Misericordia, Señor! ¡Misericordia!
FIN
Madrid, año de 1835

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12707296425692617765435/index.htm


· José Zorrilla
Nació en Valladolid en 1817 y murió en Madrid en 1893. Durante los años pasados en el colegio se dedicó a leer a los
grandes escritores románticos europeos. Al mismo tiempo intervenía en las representaciones teatrales del centro. A los
doce años comenzó a escribir versos. A los veinte años leyó unos versos en el entierro de Larra, con lo que se dio a
conocer como poeta ante un público formado por los mejores escritores del momento. Fue miembro de la Real Academia
de la Lengua y reconocido oficialmente como un gran poeta.
Zorrilla utiliza temas de la historia nacional. Sus obras teatrales presentan los rasgos propios del drama romántico y nadie
como él es capaz de construir la obra teatral ni interesar tanto al público. Zorrilla escribe exclusivamente en verso. Su
versificación es sonora, brillante, ágil e impactante.
Escribió la obra más representativa del teatro romántico y la más representada en los teatros: Don Juan Tenorio; famoso
aventurero y conquistador de mujeres.
Don Juan Tenorio (José Zorrilla)
" Don Juan
Desde una princesa real
a la hija de un pescador,
ha recorrido mi amor
toda la escala social.
¿Tenéis algo que tachar?
Don Luís
Sólo una os falta en justicia.
Don Juan
¿Me la podéis señalar?
Don Luís
Sí, por cierto; una novicia
que esté para profesar.
Don Juan
Partid los días del año
entre las que ahí encontráis.
Uno para enamorarlas,
otro para conseguirlas,
otro para abandonarlas,
dos para sustituirlas
y una hora para olvidarlas.
Pero la verdad a hablaros,
pedir más no se me antoja,
y pues que vais a casaros,
mañana pienso quitaros
a doña Ana de Pantoja.
Don Luís
Don Juan, ¿qué es lo que decís?
Don Juan
Don Luís, lo que oído habéis
. "

http://www.cervantesvirtual.com/FichaAutor.html?Ref=8


La prosa en el Romanticismo
La prosa durante el Romanticismo se centró sobre todo en la novela y en los artículos periodísticos.
La novela histórica trata temas legendarios medievales que son reconstruidos con la mayor veracidad posible.
Los románticos, para hacer triunfar sus ideas, solían reunirse en algún café donde intercambiaban sus opiniones. El medio
más eficaz para difundirlas en aquella época era el periódico. Se esforzaron en fundar revistas y periódicos en los que
exponían sus ideas y combatían a los neoclásicos.
Autores
· Enrique Gil y Carrasco
Nació en Villafranca del Bierzo (León) en 1815. Estudió en Ponferrada, Astorga y Derecho en la Universidad de Valladolid.
En 1836 se instaló en Madrid donde conoció y entabló amistad con Espronceda y otros escritores románticos. Publicó sus
escritos en varios periódicos madrileños. A partir de 1844 trabajó como diplomático en Alemania. Murió en Berlín en 1846
de tuberculosis.
Escribió poemas llenos de melancolía pero es más conocido como el autor de la novela histórica más importante del
Romanticismo: El señor de Bembibre.
En esta novela, Enrique Gil y Carrasco recrea en forma novelada un episodio de la historia: la caída de la poderosa Orden
Caballeresca de los Templarios. Los caballeros del Temple habían tenido varias posesiones en la comarca del Bierzo. En la
obra se mezcla una patética historia de amor con la narración de los difíciles años del final de la Orden y con la descripción
del bello paisaje del Norte de León.
El señor de Bembibre (Enrique Gil y Carrasco)
" Don Álvaro, señor de Bembibre, familia del Maestre de los templarios castellanos, está enamorado de la hermosa doña Beatriz.
A pesar de la oposición de la familia los jóvenes se prometen amor eterno. Beatriz se ve obligada a casarse con el conde de
Lemus, enemigo del Temple. Don Álvaro, despechado, ingresa en la Orden y lucha contra los ejércitos del conde de Lemus.
Una vez muerto el conde y destruida la Orden, don Álvaro de casa con doña Beatriz en el lecho de muerte de la chica.
Estaba poniéndose el sol detrás de las montañas que parten términos entre el Bierzo y Galicia. Doña Beatriz clavaba sus ojos
errantes y empañados de lágrimas, ora en los celajes del ocaso, ora en los árboles del soto, ora en el suelo, y don Álvaro, fijos los
suyos en ella, de hito en hito, seguía con ansia todos sus movimientos. Ambos jóvenes estaban en un embarazo doloroso, sin
atreverse a romper el silencio. Se amaban con toda la profundidad de un sentimiento nuevo, generoso y delicado, pero nunca se
lo habían confesado. Los afectos verdaderos tienen un pudor y reserva característicos, como si el lenguaje hubiera de quitarles
su brillo y limpieza. Esto cabalmente es lo que había sucedido con don Álvaro y doña Beatriz, que, embebecidos en su dicha; ni
habían pronunciado la palabra amor. Y, sin embargo, esta dicha parecía irse con el sol que se ocultaba detrás del horizonte, y
era preciso apartar de delante de los ojos aquel prisma falaz que hasta entonces les había presentado la vida como un delicioso
jardín.
Don Álvaro, como era natural, fue el primero que habló:
-¿No me diréis, señora -preguntó con voz grave y melancólica-, qué da a entender el retraimiento de vuestro padre y mi señor
para conmigo? ¿Será verdad lo que mi corazón me está presagiando desde que han empezado a correr ciertos ponzoñosos
rumores sobre el conde de Lemus? ¿De cierto, de cierto pensarían en apartarme de vos? -continuó, poniéndose en pie con un
movimiento muy rápido. Doña Beatriz cerró los ojos y no respondió."

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/13559408212026617422202/index.htm


· Mariano José de Larra
Nació en Madrid en 1809. Su padre era un médico de ideas afrancesadas que había trabajado en la corte de José Bonaparte.
Al regreso de Fernando VII toda la familia se exilió a Francia. Mariano José pasó toda su infancia y adolescencia en
Burdeos, donde recibió una sólida formación intelectual, liberal y progresista. En 1818 regresó a España y estudió en Madrid
y Valladolid. A los 19 años comenzó a escribir artículos en los periódicos. Llegó a ser el periodista más cotizado y temido
de su tiempo, a pesar de su juventud. Se casó a los 20 años, pero su matrimonio fue un fracaso y pronto se separó de su
mujer.
Fue un hombre culto y refinado, de temperamento apasionado, que tenía que chocar con el ambiente mezquino de la sociedad
en la que vivía. Los desengaños personales unidos a los problemas políticos y sociales de la patria para los que no veía
solución, acentuaron su pesimismo innato y su desesperación. Por todo ello se suicidó a los 28 años pegándose un tiro en la
sien ante un espejo.
Escribió algunos poemas, una novela histórica y una tragedia romántica; pero debe su fama a los artículos que publicó en los
periódicos de su época: Vuelva usted mañana, en el que satiriza la pereza y la burocracia española; Casarse pronto y mal,
en el que critica la vida familiar siendo un reflejo de su triste experiencia matrimonial; El día de difuntos de 1836, donde
ataca diversos aspectos de la política nacional.
Casarse pronto y mal (Mariano José de Larra)
En este artículo, Larra analiza las causas del fracaso matrimonial de dos jóvenes que han recibido una educación inadecuada.
Apuros de recién casados
" Así como tengo aquel sobrino de quien hablé en mi cuarto número, tenía otro también, no hace mucho tiempo, que en esto suele
venir a parar el tener hermanos. Éste era hijo de una hermana la cual había recibido aquella educación que se daba en España no
hace ningún siglo, es decir, que en casa se rezaba diariamente el rosario, se leía la vida del santo, se oía misa todos los días, se
trabajaba los de labor, se paseaba sólo las tardes de los de guardar, se velaba hasta las diez, se estrenaba vestido el Domingo de
Ramos, se cuidaba de que no anduviesen las niñas balconeando, y andaba siempre señor padre, que entonces no se llamaba
papá, con la mano más besada que reliquia vieja, y registrando los rincones de la casa, temeroso de que la muchacha, ayudada
de su cuyo, no hubiese nunca a las manos ningún libro de los prohibidos, ni menos aquellas novelas que, como solía decir, a
pretexto de inclinar a la virtud, enseñan desnudo el vicio. No diremos que esta educación fuese mejor ni peor que la del día; sólo
sabemos que vinieron los franceses, y como aquella buena o mala educación no estribaba en mi hermana en principios ciertos,
sino en la rutina y en la opresión doméstica de aquellos terribles padres del siglo pasado, no fue necesaria mucha comunicación
con algunos oficiales de la guardia imperial para echar de ver que si aquel modo de vivir era sencillo y arreglado, no era sin
embargo el más divertido. ¿Qué motivo habrá, efectivamente, que nos persuada que debemos en esta corta vida pasarlo mal,
pudiendo pasarlo mejor? Aficionóse mi hermana a las costumbres francesas, y ya no fue el pan pan y el vino vino: casóse, y
siguiendo en la famosa jornada de Vitoria la suerte del tuerto Pepe Botella, que tenía dos ojos muy hermosos y nunca bebía vino,
emigró a Francia.
Excusado es decir que adoptó mi hermana las ideas del siglo: pero como esta segunda educación tenía tan malos cimientos
como la primera y comoquiera que esta débil humanidad nunca sepa detenerse en el justo medio, pasó del Año Cristiano a
Pigault Lebrun, y se dejó de misas y devociones, sin saber más ahora porque las dejaba que antes porque las tenía. Dijo que el
muchacho se había de educar como convenía; que podía leer sin orden ni método cuanto libro le viniese a las manos, y qué sé yo
qué más cosas decía de la ignorancia y del fanatismo, de las luces y de la ilustración, añadiendo que la religión era un convenio
social en que sólo los tontos entraban de buena fe, y del cual el muchacho no necesitaba para mantenerse bueno; que padre y
madre eran cosa de brutos, y que a papá y mamá se les debía de tratar de tú porque no hay amistad que iguale a la que une a los
padres con los hijos (salvo algunos secretos que guardarán siempre los segundos de los primeros, y algunos soplamocos que
darán siempre los primeros a los segundos): verdades todas que respeto tanto o más que las del siglo pasado, porque cada siglo
tiene sus verdades, como cada hombre tiene su cara. "

http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?portal=0&Ref=10035&video=1

La poesía en el Romanticismo
Características:
· Evasión de la realidad, refugiándose en un mundo de ensueño y fantasía. Búsqueda de paisajes exóticos y lejanos,
situando las obras en épocas lejanas, Edad Media preferentemente.
· Libre manifestación de sus sentimientos íntimos, especialmente la melancolía, tristeza, desesperación, soledad y
amor perdido.
· Intención de conmover al lector y provocarle sentimientos de dolor, tristeza y pesimismo.
· Se utiliza de nuevo el romance y nuevas combinaciones métricas.
Poetas románticos
· José de Espronceda
Nació en Almendralejo (Badajoz) en 1808. Estudió en Madrid y era de temperamento impulsivo. Siendo muy joven aún
perteneció a una sociedad secreta llamada los Numantinos, que intentaba derrocar el régimen de Fernando VII. Descubierto,
fue encerrado en un convento y más tarde huyó a Portugal. En este país se enamoró de Teresa Mancha a la que siguió hasta
Londres. Atraído por la política, participó en la revolución francesa de 1830. Mientras tanto Teresa se había casado y, al
enterarse Espronceda, la raptó y regresó con ella a España, donde llegó a ser diputado. Teresa se separó de él, aunque
consiguió atraerla de nuevo. Poco más tarde volvió a dejarlo y murió en 1839. Cuando el poeta comenzaba a calmar sus
ardores juveniles y empezaba a ordenar su vida iniciando una brillante carrera literaria, política y diplomática, y a punto de
casarse, murió a los treinta y cuatro años de edad, en 1842.
Escribió teatro (Blanca de Borbón) y novela (Sancho Saldaña); pero destacó más en poesía, escribiendo:
- El diablo mundo. El protagonista, Adán, es un personaje fantástico que, al enfrentarse con la realidad, va sufriendo
grandes desengaños.
- El estudiante de Salamanca. Es una obra que tiene dos mil versos. El protagonista, don Félix Montemar, abandona a su
amada Elvira y ésta muere de pena. Una noche Elvira se le aparece y don Félix, en una visión, contempla su propio entierro.
La canción del pirata. Poema muy conocido, lleno de brío en el que canta la libertad individual. El ritmo de sus versos es
rápido y alegre, y podría sugerir el movimiento del barco sobre el mar.
Canto a Teresa (José de Espronceda)
El Canto a Teresa, que pertenece al extenso poema El diablo mundo, está compuesto por 44 octavas reales y es una elegía
por la muerte de la mujer a la que amó tan apasionadamente el poeta en su juventud.
Descansa en paz
" (…)¿Por qué volvéis a la memoria mía,
tristes recuerdos del placer perdido,
a aumentar la ansiedad y la agonía
de este desierto corazón herido?
¡Ay! que de aquellas horas de alegría
le quedó al corazón sólo un gemido,
y el llanto que al dolor los ojos niegan
lágrimas son de hiel que el alma anegan.
¿Dónde volaron ¡ay! aquellas horas
de juventud, de amor y de ventura,
regaladas de músicas sonoras,
adornadas de luz y de hermosura?
Imágenes de oro bullidoras,
sus alas de carmín y nieve pura,
al sol de mi esperanza desplegando,
pasaban ¡ay! a mi alredor cantando.
Gorjeaban los dulces ruiseñores,
el sol iluminaba mi alegría,
el aura susurraba entre las flores,
el bosque mansamente respondía,
las fuentes murmuraban sus amores.
¡Ilusiones que llora el alma mía!
¡Oh, cuán süave resonó en mi oído
el bullicio del mundo y su rüido!
¡Oh llama santa! ¡celestial anhelo!
¡sentimiento purísimo! ¡memoria
acaso triste de un perdido cielo,
quizá esperanza de futura gloria!
¡huyes y dejas llanto y desconsuelo!
¡Oh mujer que en imagen ilusoria
tan pura, tan feliz, tan placentera
brindó el amor a mi ilusión primera!...
(...)
¿Quién pensara jamás, Teresa mía,
que fuera eterno manantial de llanto
tanto inocente amor, tanta alegría,
tantas delicias y delirio tanto?
¿Quién pensara jamás llegase un día
en que, perdido el celestial encanto
y caída la venda de los ojos,
cuanto diera placer causara enojos? "

http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?portal=0&Ref=2468

· Gustavo Adolfo Bécquer
Nació en Sevilla en 1836 y quedó huérfano muy pronto. Era sensible, introvertido y soñador, de salud poco fuerte y
preocupado siempre por sus problemas económicos. A los 18 años se trasladó a Madrid donde vivió de sus
colaboraciones con periódicos y revistas. Llegó a tener un importante cargo en la Administración, pero la tuberculosis
hizo que se fuera a reponer al castillo de Veruela. Su matrimonio fue un fracaso, y sus méritos como poeta sólo fueron
reconocidos durante su vida por un pequeño grupo de amigos, que reunieron sus poemas y los publicaron a raíz de su
muerte. La tuberculosis venció a su vida en el año 1870.
Con el Modernismo llega el reconocimiento de su gran valor, que va aumentando cada día hasta ser considerado como el
verdadero precursor de la poesía moderna.
A través de un lenguaje natural, simple, fluido, Bécquer nos comunica su intimidad: sus anhelos, sus ensueños, su
melancolía, su alegría, su insatisfacción. Sus poemas son muy breves y su rima, por lo general, asonante. Su poesía en
apariencia sencilla y humilde es el resultado de un gran esfuerzo de concentración constante, de eliminación de todo lo
innecesario, hasta llegar a la palabra justa y sincera que expresa un mundo poético rico y profundo.
· Obra poética

http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?portal=0&Ref=3820&audio=1
Está recogida en un libro titulado Rimas. Un conjunto de poemas breves, de métrica variada con rima asonante casi
siempre. Los temas son variados:
El amor, la mujer y la poesía. Exaltación del amor y
la belleza femenina.
Desengaño, desilusión y dolor.
"¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
Cuando sobre el pecho inclinas
la melancólica frente,
una azucena tronchada
me pareces.
Porque al darte la pureza
de que es símbolo celeste,
como a ella te hizo Dios
de oro y nieve.
Al brillar de un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos,
¡tan corto es el vivir!
La gloria y el amor tras que corremos,
sombras de un sueño son que perseguimos.
¡Despertar es morir! "
· Obra en prosa
- Las leyendas. Son relatos en los que se mezcla lo exótico, lo misterioso y el ensueño. Son famosas las leyendas:
Maese Pérez el organista, El Rayo de Luna, El Miserere, El beso, etc.
- Cartas desde mi celda. Las escribió en la época que estuvo en Veruela (Zaragoza) reponiéndose de su enfermedad; en
ellas nos cuenta sus impresiones, mezcladas con leyendas.
El rayo de Luna (Gustavo Adolfo Bécquer)
A continuación ves un fragmento de la leyenda cuyo argumento es muy simple: Un joven llamado Manrique cree ver,
en una noche de luna, algo blanco que se agita entre los árboles. Su imaginación construye una bella fantasía y cree
haber visto el borde de un vestido blanco de mujer. Durante varias noches persigue a la bella e imaginada
desconocida. Al final descubre que era la cosa "blanca, ligera, flotante".
Sobre el Duero, que pasa lamiendo las carcomidas y oscuras piedras de las murallas de Soria, hay un puente que
conduce de la ciudad al antiguo convento de los Templarios, cuyas posesiones se extendían a lo largo de la opuesta
margen del río.
En la época a que nos referimos, los caballeros de la Orden habían ya abandonado sus históricas fortalezas; pero aún
quedaban en pie restos de los anchos torreones de sus muros; aún se veían, como en parte se ven hoy, cubiertos de
hiedra y campanillas blancas, los macizos arcos de su claustro, las prolongadas galerías ojivales de sus patios de armas,
en las que suspiraba el viento con un gemido, agitando las altas hierbas.
En los huertos y en los jardines, cuyos senderos no hollaban hacía muchos años las plantas de los religiosos, la
vegetación, abandonada de sí misma, desplegaba todas sus galas, sin temor de que la mano del hombre la mutilase,
creyendo embellecerla.
Las plantas trepadoras subían encaramándose por los añosos troncos de los árboles; y las sombrías calles de álamos,
cuyas copas se tocaban y se confundían entre sí, se había cubierto de césped; los cardos silvestres y las ortigas brotaban
en medio de los enarenados caminos, y en los trozos de fábrica próximos a desplomarse, el jaramago, flotando al viento
como el penacho de una cimera, y las campanillas blancas y azules, balanceándose como en un columpio sobre sus
largos y flexibles tallos, pregonaban la victoria de la destrucción y la ruina.
Era de noche; una noche de verano, templada, llena de perfumes y de rumores apacibles, y con una luna blanca y serena
en mitad de un cielo azul, luminoso y transparente.
Manrique, presa su imaginación de un vértigo de poesía, después de atravesar el puente, desde donde contempló un
momento la negra silueta de la ciudad que se destacaba sobre el fondo de algunas nubes blanquecinas y ligeras
arrolladas en el horizonte, se internó en las desiertas ruinas de los Templarios.
La medianoche tocaba a su punto. La luna, que se había ido remontando lentamente, estaba ya en lo más alto del cielo,
cuando al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del Duero, Manrique
exhaló un grito, un grito leve y ahogado, mezcla extraña de sorpresa, de temor y de júbilo.
En el fondo de la sombría alameda había visto agitarse una cosa blanca que flotó un momento y desapareció en la
oscuridad. La orla del traje de una mujer, de una mujer que había cruzado el sendero y se ocultaba entre el follaje, en el
mismo instante en que el loco soñador de quimeras o imposibles penetraba en los jardines.
-¡Una mujer desconocida!... ¡En este sitio!... ¡A estas horas! Ésa, ésa es la mujer que yo busco -exclamó Manrique-, y
se lanzó en su seguimiento, rápido como una saeta
.
· Rosalía de Castro
Nació en Santiago de Compostela en 1837. Pasó su infancia en una casa de campo de Iria Flavia, término municipal de
Padrón, con una familia de campesinos, pues era hija ilegítima de una dama de Santiago. Éste hecho, descubierto a través
de rumores y comentarios confusos, hizo infeliz su infancia y volvió su temperamento triste, amargo y melancólico para
siempre. En 1885 murió de cáncer y fue enterrada en Iria Flavia y posteriormente trasladados sus restos a una iglesia de
Santiago de Compostela.
Escribió algunas novelas y dos primeros libros de poesía; pero si figura como una de las mejores poetisas de nuestra
literatura es por tres libros de versos, dos escritos en gallego: Cantares gallegos y Follas novas (Hojas nuevas); y uno
en castellano: En las orillas del Sar.
En "Cantares gallegos" y "Follas novas", escritos fuera de Galicia a raíz de su matrimonio, expresa la nostalgia por su
tierra. Su libro de poemas "En las orillas del Sar", es un libro atormentado en el que expresa sus ideas sobre el amor, el
dolor, la injusticia y la muerte.
A la Felicidad Hojas nuevas
" Yo no sé lo que busco eternamente
en la tierra, en el aire y en el cielo;
yo no sé lo que busco; pero es algo
que perdí no sé cuándo y que no encuentro,
aun cuando sueñe que invisible habita
en todo cuanto toco y cuanto veo.
Felicidad, no he de volver a hallarte
en la tierra, en el aire, ni en el cielo,
¡aun cuando sé que existes
y no eres vano sueño!
Una vez tuve un clavo
clavado en el corazón,
y yo no me acuerdo si era aquel clavo
de oro, de hierro o de amor.
Sólo sé que me produjo un mal tan hondo,
que tanto me atormentó,
que día y noche sin cesar lloraba
como lloró Magdalena en la Pasión.
"Señor que todo lo puedes
-le pedí una vez a Diosdame
valor para arrancar de un golpe
clavo de tal condición."
Y diómelo Dios y lo arranqué,
pero... ¿quién lo imaginara?... Después
ya no sentí más tormentos
ni supe lo que era dolor;
supe tan sólo que no sé qué me
faltaba en donde el clavo faltó,
y me parece... me parece que tuve añoranza
de aquella pena... ¡Buen Dios!
Este barro mortal que envuelve el espíritu,
¿quién
lo entenderá, ¿Señor? "
Actividades:
Comentario de textos
Lectura y comprensión del texto
1ª.- Lee con mucha atención el texto que va a continuación hasta que lo entiendas perfectamente y puedas leerlo dándole
entonación y sentido. Utiliza el diccionario.
Cendal flotante (Gustavo Adolfo Bécquer)
"Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso de aura, onda de luz:
eso eres tú.
Tú, sombra aérea, que cuantas veces
voy a tocarte, te desvaneces,
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como el gemido
del lago azul.
En mar sin playas, onda sonante,
en el vacío, cometa errante;
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
eso soy yo.
¡Yo, que a tus ojos, en mi agonía,
los ojos vuelvo de noche y día;
yo, que incansable corro y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión! "
2ª.- Escribe el tema del poema en una oración. No olvides la justificación con palabras del texto.
Tema:
Justificación:
3ª.- El texto tiene dos partes muy claras. Escribe las estrofas y versos que ocupa cada una de ellas.
Parte Estrofas Versos
Primera
Segunda
Canal
4ª.- Analiza la medida y la rima del poema según la ficha
.
Primera parte Segunda parte
" Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso de aura, onda de luz:
eso eres tú.
En mar sin playas, onda sonante,
en el vacío, cometa errante;
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
eso soy yo.
Tú, sombra aérea, que cuantas veces
voy a tocarte, te desvaneces,
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como el gemido
del lago azul.
¡Yo, que a tus ojos, en mi agonía,
los ojos vuelvo de noche y día;
yo, que incansable corro y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión! "
Código
5ª.- Escribe todas las técnicas utilizadas por el poeta para describir el "tú" y el "yo" en el poema.
Tú eres:
Yo soy
Receptor
6ª.- Elige uno de los protagonistas del poema y descríbelo de una forma sencilla. Recuerda que debes describir el aspecto físico y
la forma de ser del personaje.

lunes, enero 16, 2006

PINTURA Y MÚSICA ROMÁNTICAS

CARACTERÍSTICAS DEL ARTE ROMÁNTICO.

Si en la Ilustración brillaba la luz, en el Romanticismo nos abruman las tinieblas. Bajo el nombre de "Romanticismo" se esconde un grito desgarrador de libertad. Después de la caída de Napoleón, el Romanticismo, es una vía de escape para las jóvenes generaciones que aspiran a encarnar los principios revolucionarios.
El Romanticismo puede entenderse como la "primera vanguardia en la Historia del Arte", se inaugura la entrada en una nueva época, la nuestra:
El arte deja de regirse por la doctrina del Clasicismo.
El objetivo principal del arte no es la belleza, sino la expresión y sentimientos que pueden abrir horizontes mucho más amplios.
Emerge un deseo de que aparezca lo nuevo, insólito, oculto, reprimido, en una palabra, lo sublime, lo que está más allá del límite. Esta ansiedad provoca mucho más placer estético que la belleza.
Prima la subjetividad en detrimento de lo objetivo. Por medio del arte se intenta expresar el mundo interior del artista, aunque para ello haya que recurrir a mundos oscuros, penumbras o sueños.
Cobra importancia el tema de la magnitud. Se siente el mundo como algo inabarcable a lo que el hombre es incapaz de llegar. Esto genera un sentimiento de inferioridad y una angustia ante las fuerzas incontrolables de la Naturaleza.
Impera la Historia Nacional. En el Romanticismo se alza el orgullo de las lenguas locales, las raíces profundas de los pueblos natales. Se buscan los orígenes remotos de lo primigenio.
Amor a la Edad Media y sus valores: ruralización, feudalismo y por lo general, todo aquello que rechazaba el racionalismo ilustrado.
Hay un vivencia profunda de la religión.
Se impone el gusto por lo exótico. Se valora lo distinto, de ahí que la mirada se fije profundamente en mundos orientales.
Los representantes en los distintos ámbitos de Europa:


Romanticismo francés:
Gros

Ingres

Géricault

Delacroix


Romanticismo español:
Panorama general

Goya


Romanticismo alemán:
Gaspar D.Friedrich


Romanticismo inglés:
William Blake


Delacroix, La Libertad guiando al pueblo,1830,óleo sobre lienzo, 260 x 325 cm, Museo del Louvre, París.

Una obra política, histórica y nacional: El cuadro lo pintó Delacroix para conmemorar la revolución de 1830, que tuvo lugar los días 27, 28 y 29 de julio de este mismo año en Francia. Resalta la figura femenina semidesnuda que porta la bandera francesa, es la representación alegórica de Francia. En este caso, Delacroix ha procedido a una depuración de elementos poéticos y románticos para concentrarse en la realidad. Los muertos y los vivos se nos vienen encima. El espectador sólo tiene dos posibidades, el unirse a la masa, o el ser arrasado por ella. El pueblo es la unión de clases: se representa al burgués con su sombrero de copa y empuñando el fusil, al lado un desharrapado y un herido que pide clemencia a Francia. A todos les hermana una cosa, la libertad. Al fondo aparecen brumas y humos de la batalla que diluyen un barrio francés bastante realista . Es evidente el modo en que la Revolución Francesa había calado en las conciencias. Esta es una obra maestra del Romanticismo francés que sólo podremos entender si escuchamos de fondo la Marsellesa.

http://perso.wanadoo.fr/patrice.talvast/marseill.html

MÚSICA ROMÁNTICA